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Casas de telgopor y contratos incumplidos en Quilmes

Por Correa Angie y Corsini Luciana

     Calles de tierra que con la lluvia se convierten en barro, casas con paneles de telgopor a medio hacer que se pueden romper con sólo hincar un dedo en la construcción, filtraciones de agua, manchas de humedad, falta de tapas de inspección; estas son algunas marcas del vacío que se produjo a nivel constructivo y administrativo respecto a las viviendas sociales de los barrios “La Matera” y “Mozart: memoria, verdad y justicia” en la Municipalidad de Quilmes bajo la gestión de Francisco Gutiérrez.

 

     En sus inicios, el asentamiento La Matera se constituyó en el año 2000 en la localidad de San Francisco Solano (Quilmes Oeste), fue cimentado sobre el lecho de una laguna que se formaba con el desborde de los arroyos “Las Piedras” y “Santo Domingo”, mientras que el Barrio Mozart, más cercano al centro de esta localidad, está ubicado en la calle Hernández a metros de la Autopista Buenos Aires - La Plata.

 

     Tal como reconocen desde la actual auditoría del Municipio de Quilmes, la construcción de viviendas sociales en dicha comuna es vital debido al gran déficit habitacional que existe con un importante caudal de familias de bajos recursos que se asientan en lugares precarios.  Está problemática dio lugar a que el ex intendente “Barba” Gutiérrez, a cargo del municipio entre los años 2007 y 2015, aceptara la financiación por parte del Estado Nacional a través de Planificación Federal para la construcción y mejoramiento de viviendas sociales.

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      La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Quilmes informó que en barrios como La Matera y Mozart, entre otros, había convenios que estaban con algún grado de avance de ejecución cuando asumió el actual gobierno, pero el resto de las viviendas, alrededor de 800, eran licitaciones caducas del 2011 y 2012.

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     El Programa Federal de Urbanización fue desarrollado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación y el Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires con el fin de beneficiar a distintos municipios. La modalidad de ejecución de este programa se dio a través de empresas constructoras contratadas por licitación pública, mientras que los terrenos son aportados por los municipios. Tanto el proyecto a desarrollarse como la documentación técnica debía ser elaborado por los municipios con asistencia técnica del Instituto de la Vivienda.

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     Este programa contenía algunos requisitos que desde la intendencia en esos años no se cumplieron: supervisar y auditar el inicio, avance y la finalización de cada proyecto, respecto a la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda el auditar y monitorear el programa, establecer los estándares mínimos de calidad para las viviendas de interés social, llevar adelante la ejecución de la obra y de cada línea de acción al programa ejerciendo la inspección y certificación de la misma, informar a la “Unidad de Gestión” de manera mensual el estado de avance de cada uno de los proyectos, confeccionar las actas de inicios, las certificación de avance de obra y cierre final de las obras todas con carácter de declaración jurada, entre otras, pero nada de esto se efectuó correctamente.

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     “El Municipio debía presentar los informes de avances en forma mensual, y contar con el visto bueno del Instituto de Viviendas de la Provincia (...) observamos en general en todos los programas nacionales que no había inspecciones de obras, lo que estaba certificado no se condice con lo que físicamente estaba realizado, hubo mucho anticipo financiero que después no sabemos en qué quedó”, afirmó Pucheta, actual Auditora General del Municipio de Quilmes, respecto a los requisitos incumplidos del programa.

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     Además, aportó que se realizaron informes internos que luego fueron presentados en el despacho del Juez Luis Armello (encargado de todas las denuncias de este caso) ya que en las inspecciones que se realizaron los dos primeros semestres del año 2016, se constató que en el contrato correspondiente al Barrio Mozart no se mencionaba la construcción con paneles de telgopor, sino que hubo una modificación del sistema constructivo que en un principio no estaba aprobado y que fue implementado, lo que luego se sumó a la respuesta negativa a la hora de controlar mensualmente las obras y elevar el correspondiente informe a las autoridades de la Provincia.

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     El cese de trabajo y el vacío administrativo que yace en esta problemática, no sólo se hacía notar en los papeles, sino que también repercutió en cientos de familias que, desinformadas y desorientadas, esperaban un techo digno donde vivir. Oscar Agustinez, vecino de La Matera partícipe del programa, confirmó: “tras una notoria demora de los plazos de entrega, al día de hoy sólo se terminaron 14 de las 234 viviendas”, y que pese a que la construcción poco a poco vuelve a reactivarse, fue mucho tiempo el que estuvo parada, lo que de cierta manera también fue deteriorando la ilusión de las familias.

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     Caso similar sucedió en el Barrio Mozart donde sólo se terminó un bloque de los cinco que debían estar listos para mayo del 2015, lo que desató diferentes reclamos dentro de la Municipalidad: una mujer intentó prenderse fuego a principios del 2016, y dos meses más tarde 30 familias realizaron un acampe de 48 horas para pedir que atienden sus reclamos y les otorguen rápidamente las viviendas basándose en que dentro del barrio habitaban muchas personas con distintas discapacidades y enfermedades.

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     Ana, una de las vecinas que participó en el acampe, aseguró que pese al cambio de gestión y las denuncias que se realizaron públicamente sobre los contratos y pliegos de las construcciones con el municipio, la mano de obra dentro de Mozart continúa realizándose bajo el mando de la Cooperativa ALFA, la misma que ha sido denunciada por los mismos vecinos al entregar “las únicas 48 viviendas del barrio, que encima estaban mal terminadas, con filtraciones y humedad”, asegura en su relato Ana.

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     La luz roja, como lo llaman desde el Municipio, respecto al drama entre las cooperativas y los barrios, se notó en primer lugar dentro de “Mozart: Memoria, Verdad y Justicia” donde Acorde S.A fue la ganadora del pliego para las nuevas construcciones, pero luego sin mediar explicaciones optó por cederla en marzo del 2014 a la Cooperativa ALFA. Las investigaciones han aportado que el titular de dicha Cooperativa llamado Fabián Veneciano, era en ese entonces el Director de Viviendas de la Municipalidad de Quilmes.

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     Esto último fue el disparador principal para la apertura de una investigación judicial llevada adelante por la sala III de la Cámara Federal de La Plata quienes ratificaron al juez federal Armella frente a la causa que involucra la relación entre ALFA y la Municipalidad por un presunto desvío de fondos públicos. La primera en denunciar este tipo de irregularidades fue Elisa Carrió en el año 2016, a lo que se sumaron los pocos expedientes que pudieron recabar desde la gestión de Martiniano Molina unificándose así a la causa originada por el informe que Telenoche realizó sobre las casas de telgopor del barrio La Matera, y los informes plasmados desde la auditoría general de la comuna.


    La producción de TeleNoche realizó un informe clave para la causa  sobre la situación de desidia en que se encontraban las casas de telgopor en el barrio La Matera, sin embargo este material de construcción ha sido aceptado por ambas gestiones como un sistema de trabajo eficaz y de menor valor monetario que le conviene al país. Por un lado, el ex intendente Gutiérrez en marzo del 2015 justificó que se pudo avanzar rápido sobre las viviendas “gracias a la implementación del sistema de construcción que incorporaron en Argentina las Madres de Plaza de Mayo, es un sistema efectivo, rápido y dinámico”; y por el otro lado el Subsecretario de Viviendas y Hábitat, Rodrigo Arbolla aclaró que es un sistema nuevo traído desde Estados Unidos y que además no se puede volver el tiempo atrás ya que “hay mucha plata invertida que no tiene sentido cambiar ahora, el ministerio lo aprueba, y funciona, así que seguiremos con el mismo sistema”.

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     El sistema constructivo “de telgopor”, como se lo conoce en Argentina, se llama Emmedue el cual se basa en una serie de paneles modulares, producidos industrialmente, adecuado a las funciones estructurales que se requieren, asegurando un aislamiento termo acústico, una alta resistencia al fuego y a sismos, y ofrecen una gran calidad de producción. Si bien desde el Municipio aseguran que éste no era el sistema y material que se proveía desde un principio en los contratos de las obras, el vecino Agustinez añadió que antes del comienzo de la construcción le informaron que “las casas se iban a realizar de telgopor porque es un nuevo sistema que viene desde Estados Unidos y supuestamente es más resistente”. Lo que el Sistema Emmedue pasó por alto en la zona de Quilmes, es que las pocas viviendas que fueron entregadas en Mozart en el año 2015 tardaron menos de 6 meses en llenarse de manchas de humedad, de poseer filtraciones de agua, etc.

 

     Respecto a los criterios para las entregas de las casas, en La Matera no se han aplicado criterios a la hora de entregar las casas, ya que menciona Oscar “en algunos casos hay hombres que viven solos y les dieron una, pero hay familias enteras con chicos pequeños que quedaron sin nada”. Sin embargo, Rodrigo Arballo, Subsecretario de Vivienda y Habitat de Quilmes, justificó que esas entregas se deben a que las casas no se realizaron en un predio nuevo (a diferencia del Mozart) para empezar de cero, sino que el terreno ya se encontraba ocupado por algunas familias y se les ofreció una construcción nueva consiguiente a la casa que ya poseían. Entonces desde la gestión de Martiniano ¿cómo se abordan los requisitos de entrega para las casas que no están terminadas? Arballo manifiesta que en primera instancia se tendrá un registro de necesidades sobre cada familia las cuales no deben tener un ingreso mayor a dos salarios mínimos; en segunda instancia se enviará a una trabajadora social para registrar cada situación en particular y en base a su informe se fijarán las prioridades de entrega para habitar las viviendas.

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     Actualmente las viviendas sociales del Municipio de Quilmes continúan dentro del Programa Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos, siendo investigadas paralelamente desde la Justicia Nacional por todas las irregularidades anteriormente mencionadas. Mientras el proceso judicial se toma su tiempo, entre las calles de tierra, los paneles de telgopor aún sin revocar y las filtraciones de humedad en las casas medianamente concluidas, aún hay miles de familias que esperan acciones concretas que certifiquen que el cambio “por vos”, como asegura el isologotipo del Municipio, sea verdadero. 

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Las viviendas sociales del barrio La Matera y Mozart que comenzaron a ser construidas bajo el Programa Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos precarios dentro del Municipio de Quilmes debían ser terminadas para mediados del 2015, sin embargo, tras el incumplimiento de contratos, los desvíos de fondos y un reciente cambio de gestión, cientos de familias esperan el día de la entrega de sus viviendas.

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